¿Cómo logre transformar la alimentación de mi familia?

Como la nutrición es un tema que me interesa quiero contarles cómo empezó en mi familia este proceso de alimentarnos de una manera más responsable y deliciosa. Cuando nació Tomas, mi esposo y yo hicimos un pacto y era  cuidar mejor nuestra forma de comer, evitando en lo posible las harinas blancas , reduciendo el consumo de gaseosas, de alimentos procesados, y de azúcar refinada.  Entonces me puse manos a la abra y empecé a documentarme,  a recibir clases de cocina, pues el pacto solo funcionaba solo sí los sabores y aromas eran ricos, agradables, además sostenible en lo económico.

Cuando Tomás empezó con la alimentación complementaria me prometí que al menos su primer año de vida todo lo que comiera fuera natural, hasta que ingresará al colegio; un 80%  hecha en casa, con ingredientes frescos, también tenía claro que quería un mismo menú saludable para toda la familia, entonces esto me ayudo a que se aumentara  el consumo  de frutas y verduras en la casa y entraran nuevos alimentos como la quinua, la cúrcuma, el cacao, etc.

A medida que Tomás crece voy incorporando nuevos alimentos y nuevas preparaciones para todos los de la casa es así como hemos ido logrando encontrar un balance en la manera de alimentarnos. El compromiso de apropiarnos de un estilo de vida más saludable sigue vigente, eso sí cada vez más exigente mi esposo en cuanto a sabores  y un reto para mí en buscar opciones de menús más deliciosos.

Gracias a este afán de encontrar alternativas saludables, de alimentarnos de una forma más consiente, la cocina en mi casa se volvió algo divertido y experimental, créanme he fracasado en algunos intentos pero otros han sido todo un éxito.

Si en este momento deseas empezar un estilo de vida saludable para ti y tu familia, mi consejo es: no te angusties, los cambios se van logrando poco a poco y siempre busca un balance donde todos estén contentos pues no hay nada más aburridor que comer lo que no nos gusta.   La vida nos va dando esas señales para saber en que momento hacerlo e ir experimentando nuevos alimentos, recuerda no imponer, la comida debe ser algo que una a la familia y no lo contrario.

Mi invitación es que volvamos al origen, en utilizar ingredientes que sean naturales, así mismo sentarnos en la mesa por lo menos dos veces a la semana en familia, ya sea para compartir un desayuno, el almuerzo o la comida y donde sea un disfrute ese espacio para todos . Recuerda nunca es tarde para empezar.

Por |Marzo 27, 2017|Vida Saludable|

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